jueves, 12 de marzo de 2015

Abogados del futuro


El concierto del Barrio y sus seguidores por un lado. La Asamblea Nacional Jacobea por otro. También el Congreso Andaluz de la Academia Española de Dermatología y Venereología, junto con la Reunión Trimestral de la Confederación Española de Abogados Jóvenes -CEAJ. La ocupación hotelera rebosando en Jaén gracias al turismo de congresos, y ya es casualidad que todo eso coincida en apenas tres días, a la vez.
  De ellos, por especial, diferente y porque soy partícipe del mismo permitánme que les destaque la Trimestral de CEAJ. Cuatro años después Jaén vuelve a recibir a la abogacía joven española y lo hace porque muchos de quienes entonces nos visitaron guardan tan memorable recuerdo de aquellos días y afirmaban que sin pensarlo dos veces volverían a Jaén. Les hicimos caso.
  Más de ciento cincuenta abogados jóvenes que desembarcarán en nuestra ciudad a partir de hoy, generando una repercusión económica para la ciudad bastante importante. Compañeros comprometidos con la profesión que, por la juventud que todos irradian, han sido indispensables y constantes en la lucha y reivindicaciones por la dignidad de la abogacía. Sí, pero también por los derechos de aquellos a quien la Justicia afecta directamente como son los ciudadanos.
  Desde el examen de acceso a la abogacía a la reforma del código penal, pasando por la imposición de las tasas judiciales de la que Gallardón fue artífice, no ha habido momento en el que la voz de los abogados del presente – y del futuro- haya dejado de sonar. Siempre en alerta ante desafortunadas decisiones que vienen de arriba y a todos afectan. Siempre en vanguardia, representando la cara amable, ágil y moderna de una profesión que merced a la Justicia, casi siempre ralentiza la llegada de sus resultados hasta el punto de la desesperación.
 Para ellos, todo un fin de semana de trabajo y convivencia en este cruce de caminos que es Jaén. Posible gracias al esfuerzo económico de muchas entidades que han respaldado la cita, una Junta de Gobierno colegial totalmente volcada con la ocasión y muy especialmente la voluntad e ilusión de un grupo capitaneado por mi amigo y compañero Alfonso Montiel.

  Y como pórtico de todo ello, el vienres en Diputación la satisfacción de ver a la ONG jiennense “Quesada Solidaria” recogiendo el Premio de Derechos Humanos que CEAJ concede anualmente a propuesta del Grupo de Abogados Jóvenes de Jaén el pasado mes de diciembre en León. La primera vez que esta emblemática organización recibe una distinción nacional. Y encima en casa, en Jaén. Enhorabuena.



Publicado hoy en el Diario Viva Jaén
Foto: Hermes Comunicación

domingo, 8 de marzo de 2015

La revista (y una realidad)

Un año más nuestra Asociación ha conseguido sacar adelante su revista. Son ya tres años consecutivos y por tanto tres revistas que recogen la vida de un colectivo taurino tan especial como es la Asociación a la que tengo la suerte de pertenecer.
  Esta revista sólo pretende eso: mostrar su actividad y compartirla. Pero también de alguna forma contribuir, en la medida de lo posible, a la cultura taurina. 
   En tres años esta revista ha pasado por las manos de Enrique Ponce, El Juli, Alejandro Talavante, Morante de la Puebla, El Fandi, Javier Conde, Juan José Padilla, Espartaco, Curro Vázquez... y prácticamente todos los toreros de la provincia de Jaén. Incluso hasta el cantante argentino Andrés Calamaro ha tenido acceso a ella.
 Que esta Asociación consiga cada año sacar su revista a la calle demuestra que la entidad está viva. Pero también la fiesta de los toros en la ciudad, por mucho que haya quien ciegamente ignore nuestra existencia. Esta revista demuestra una intensa actividad en torno al toro.
  Sus contenidos parten de sus propios socios y de aquellos que desinteresadamente colaboran. Las fotografías, exactamente igual. El diseño y la maquetación - extremadamente cuidado- corre de parte de los profesionales que conforman el Grupo M&T de Baeza.
  ¿Y cómo se costea? Partiendo de la base que esta Asociación no recibe subvención de ningún tipo, toda la revista se costea gracias al esfuerzo de aquellas empresas que tienen a bien ayudarnos aportando sus anuncios. Algunos pueden más y otros lo justo, pero ayudan. Son incluso varios los socios que anuncian su propio negocio en la revista con tal de que pueda salir adelante la revista. 
  Y al final entre todos se consigue. Sacar la revista se convierte en un milagro anual gracias al esfuerzo de bastantes personas, pero sobre todo gracias a la generosidad de los anunciantes.
  Pero lo triste, lo verdaderamente triste, es que haya negocios que se aprovechan de lo taurino y la estética taurina para mostrarse al público y son precisamente los que no aparecen en una publicación así. Sería lo normal, lo lógico, pero no lo es. Independientemente de achacar a la crisis - como todo el mundo- la imposibilidad de "ayudar", muchos rehuyen colaborar en algo taurino, paradójicamente, o de mala manera te atienden, si es que lo hacen, Porque algunos ni te reciben.
  Triste es que esto suceda, más todavía cuando luego encima te encuentras con su logotipo patrocinando a un equipo deportivo o una competición, Pero taurino, nada, por mucho que sea su negocio aparentemente así...sin que ni siquiera sepa exactamente el significado del nombre de su negocio ni conozca mínimamente el significado ni la historia de cada imagen de las que llenan las paredes del negocio.
    



jueves, 5 de marzo de 2015

Morenito

En el tercer par del tercio, al quiebro, justo cuando las banderillas forradas con la bandera española terminaban de marcar el viaje al novillo, uno de sus pitones se hundía certeramente en el muslo. Tras ello, la sangre rápidamente tiñó de rojo la calzona. Entre varios, lo sacaron como pudieron de aquel ruedo sin callejón. Después, el sonido estruendoso y trágico de la sirena de una ambulancia se alejaba a ritmo de vértigo de la plaza de toros tan singular que tiene Segura de la Sierra.
Aquel festival de principios de octubre del noventa lo completaron mi recordado Antonio Palomo y Joselito Rus, junto a Juan Antonio Esplá y el padre de mi amigo Paquito Cruz. Él era mi compañero de pupitre en Maristas. Su padre, Manuel Cruz “Morenito de Jaén”.
  Aquella fue la única vez que yo ví a Morenito como matador, al menos que recuerde. Y si lo recuerdo especialmente es porque acostumbraba a verlo en el patio del colegio recoger a su hijo al salir y en Segura, haciendo el paseíllo lo reconocí. Ese percance fue duro y no mucho después cambió el oro por la plata y se hizo banderillero. Desde entonces hasta hoy, recorriendo todos los caminos del toreo.
  Esta última etapa de su trayectoria la he vivido casi entera porque lo conocí siendo un niño, y el hecho de que su hijo tuviera un amigo con algo de afición, supongo que le haría gracia. Precisamente gracias a él me puse delante de una becerra a una edad tremendamente prematura, y eso les aseguro que no se olvida.
  La hemeroteca de la revista Aplausos y los viejos carteles de toros que aún se ven por Jaén me ayudaron a construir una idea del impacto que su inicio en el toreo despertó en esta ciudad a finales de los setenta y principios de los ochenta, cuando alcanzó los primeros puestos del escalafón.
  Hace cinco años me reuní con él para una entrevista que este periódico publicó. Se reía recordando sus inicios, lamentaba su suerte y se le entrecortaba la voz recordando a “Paquirri”, su padrino.Terminó insinuándome que le haría ilusión tomar la muleta por un día y conmemorar su alternativa. Y lo logró, toreando el Festival del Cáncer.

  El próximo sábado volverá a torear, y lo hará por última vez. Quería irse así y en este festival, encontrándose muchas trabas e impedimentos que le llevaron a luchar incansablemente por ello, aunque atropellase a veces la razón. Nació en San Sebastián, pero se hizo torero aquí y paseó el nombre de nuestra ciudad por todos los ruedos. Suerte.





Publicado hoy en el Diario Viva Jaén
Foto: Juan Pelegrín / las-ventas.com

miércoles, 25 de febrero de 2015

Una medalla para ella




Llegando la fecha del 28 de febrero cada año pongo interés minucioso en conocer a quiénes irá dirigida la medalla de Andalucía que anualmente se concede. De un lado por los méritos contraídos de unos y otros para que se acuerden de ellos. De otro, por ver a qué paisano de nuestra geografía provincial han tenido a bien acordarse para demostrar que entre los andaluces de Jaén siempre hay quien por su trayectoria merece ser destacado y reconocido.

  Quizás fuera desde aquella vez en que al atleta soriano Fermín Cacho le concedieran la medalla de Andalucía cuando yo comencé a ponerle interés al asunto. Recuerdo, cómo se le distinguía por haber sido campeón olímpico y en su destino de haber acabado residiendo en Andújar, forjando familia y vida cerca de Sierra Morena, hacerlo valer por jiennense y por consiguiente como un andaluz adoptivo más. Sí, lo admito, a mí aquello me dejó bastante sorprendido porque entiendo que tanto entonces como ahora hay jiennenses que no siendo tan mediáticos – ni falta que les hace- esconden tras de sí una vida y una labor admirable y elogiosa.

  El día y el acto solemne del Teatro de la Maestranza se deben vivir con la cara amable y cierto sentimiento de orgullo hacia nosotros mismos, bajo una misma bandera. O al menos así debe ser en la teoría, porque en la práctica tan señalada fecha se llena de discursos repletos de golpes en el pecho, compromiso de mentirijilla y preguntas retóricas sobre el camino al que se dirige una región que encabeza la cola del desempleo y que sigue sin rebelarse ante el saqueo que de ella han hecho desde la Administración aquellos que se han servido del poder que confiere ostentar un cargo público, con manga ancha y total libertad para disponer a su antojo de acciones y decisiones cuya factura ahora estamos pagando todos.

  En las páginas del magnífico libro “El Cortijo Andaluz”, del periodista malagueño Agustín Rivera se detalla con precisión milimétrica esta triste realidad. La del poder que han ejercido unos cuantos sobre muchos desde tiempo inmemorial. Y uno acaba con el convencimiento de que en la práctica más ha hecho la jueza Alaya por Andalucía en poco tiempo que todos aquellos que se han perpetuado en la dirección de los destinos de la comunidad. Visto lo visto a ella sí que le deberían dar la medalla de todos los andaluces. Pero difícilmente ocurrirá eso.


Publicado hoy en el Diario Viva Jaén

domingo, 22 de febrero de 2015

Redescubriendo Cazorla

Afirman mis padres que yo estuve allí de pequeño, cuando tenía dos o tres años. No más. El caso es que mi memoria no guarda ningún recuerdo de aquello y para mí es como si no hubiera estado nunca.
  Hace ahora una semana, por así decirlo, redescubrí Cazorla al cabo de casi treinta años. Ir allí era una de esas deudas que uno contrae consigo mismo y trata de saldarlas cuando buenamente puede a la mínima ocasión que el destino le presente.
  Para quienes me conozcan sé que resultará sorprendente que confiese que a estas alturas de mi vida prácticamente no conocía ni Cazorla (y eso que tengo muchos amigos de allí) ni su Sierra. Precisamente esto último, desde que ví por primera vez las famosas imágenes de la serie "El hombre y la tierra" de Felix Rodriguez de la Fuente, acrecentaban más todavía mis ganas de conocer un lugar que me ha dejado fascinado.









A Cazorla no fui sólo. Expedición y aventura compartida con Sulimán, Torbe, Barcia y Caín. Para quien no los conozca y se extrañe del por qué de estos nombres, Dos guitarras y dos bandurrias en el maletero del coche terminan de explicarlo todo.
  Esta última imagen define hasta qué punto el Whatsapp nos tiene dominados que ni en lo alto de una torre, haciendo un poquito de turismo (o al menos intentándolo) los pulgares se están quietos y la vista se levanta más allá de la pantalla.
De aquella obra de Felipe Campuzano "Andalucía espiritual" rescato este tema dedicado a Cazorla.



jueves, 19 de febrero de 2015

Discreto y con paso firme

En Linares dio el primer toque de atención, cuando nadie sabía de él. Apenas mes y medio después, ya con el rún- rún en el ambiente, por San Lucas en Jaén y cerrando nuestra feria, volvió a presentar sus credenciales y abandonar el ruedo a hombros.

De aquello ha pasado más de una temporada entera, la 2014, donde además de progresar adecuadamente se entretuvo en acrecentar el interés por él y por su nombre hasta el punto que un veterano de esto, Tomás Campuzano, se ha fijado en él para apoderarle. Ahora, con el nuevo año ya empezado y la temporada arrancando sus primeras fechas al calendario, nos llegan noticias que se traducen en éxitos.

 Paisano nuestro de Vilches, hijo de un picador. Se llama Daniel García y acaba de ganar el histórico Bolsín Taurino de Ciudad Rodrigo, en Salamanca, el más antiguo y prestigioso de cuantos se celebran frente a más de cuarenta aspirantes de España y Méjico. Se ha clasificado para la final del Bolsín “Zapato de Plata” de Arnedo, La Rioja, después de haberse celebrado en nuestro campo bravo sus tientas de selección con otra treintena de novilleros venidos de todo el orbe taurino. Junto a un francés y un madrileño, él, un jiennense, en la gran final.

 También, por si fuera poco, se encuentra inmerso en el certamen de la Televisión de Castilla La Mancha. Una auténtica apisonadora que se está abriendo camino dentro del planeta de los toros de forma discreta, pero con la misma firmeza con la que se pone delante del novillo, poniendo de acuerdo a profesionales, prensa y aficionados que han visto que además de una personalidad muy marcada, en él hay un temple y una forma de torear que no deja impasible a nadie. Para muestra, el video de su paso por la final de Ciudad Rodrigo frente a un eral de “El Pilar”.

 Ahora, que entre novilleros sin caballos y becerristas, hay una quincena de jóvenes promesas en esta provincia, viendo casos como el suyo - y sin ánimo de buscar polémica- cuesta trabajo entender por qué un sevillano será el novillero que cierre el cartel del festival benéfico del cáncer, cuando vemos que hay jiennenses que bien se merecen por derecho propio esa oportunidad.

 Ahora su nombre está sonando fuerte. El pasado año ganó otro certamen en Francia y se paseó por unos cuantas plazas del sur francés y aquí nadie se enteró. Si fuera deportista o destacase en las artes escénicas otro gallo cantaría. Tiempo al tiempo, porque quiere ser torero y antes o después en esta tierra huérfana de ídolos y referentes se acabarán enterando que en Vilches hay un novillero con una enorme proyección.



Publicado hoy en el Diario Viva Jaén

miércoles, 4 de febrero de 2015

Ahora creo que sí


Sin hablar español y apenas sabiendo comunicarse en inglés. Venían desde Praga y nos enseñaron fotos del “Fandi” en su móvil, para decirnos que lo admiraban. Un par de horas después se quedaron asombrados cuando vieron que era él quien venía a tentar esa tarde las becerras. Sacaron el traductor de su móvil, me lo enseñaron: aparecía la palabra milagro.

 María Jesús Gualda, ganadera del “Añadío” me relataba así una de las muchas satisfacciones que ha vivido en todos estos años con quienes han apostado por su finca como hotel rural y el campo bravo como espacio alternativo para experimentar sensaciones diferentes. Ella se aventuró a abrir las cancelas del campo de una forma diferente a cómo hasta entonces se había hecho: permitiendo hacer noche en la dehesa, conociendo y participando activamente en las labores del campo, sometiéndose al devenir de una jornada que cada día, aunque de antemano cuente con un guión establecido, va discurriendo según lo marque el toro bravo y sus circunstancias.

 De esta forma han visitado su ganadería, o lo que es igual, nuestra provincia, personas de culturas, razas y nacionalidades contrapuestas a la española. Haciendo turismo sin más inversión en promoción que el propio empeño de quien emprendió el proyecto.

 Su testimonio, como el de Sancho Dávila, ganadero cuyas reses también pastan en El Condado, marcaron las horas previas a la presentación de “Jaén, Cultura del Toro” el pasado jueves en FITUR.

 Tuve la suerte de estar allí. Como lo estuve, igualmente, hace cuatro años cuando en el Hotel Wellington de Madrid se presentaba pomposamente la campaña “Territorio Toro”, una iniciativa a cuatro bandas entre las diputaciones de Sevilla, Cádiz, Huelva y Jaén que se acabó diluyendo en el tiempo sepa Dios por qué razones.

 Ahora es diferente. La Diputación Provincial se ha echado adelante para decir sin complejos que Jaén es tierra de toros per se. Lo hace por su cuenta, sin adherirse a otras plataformas para hacer bulto. Lo hace sabiendo estadísticamente lo que tiene, y ofreciendo claramente lo que tenemos: ganaderías que se visitan, festejos populares enraizados en lo más profundo de los pueblos, cosos centenarios, museos que perpetúan la memoria de una cultura y una historia incuestionable. Y todo ello demostrado a través de un excelente trabajo documental bien guionizado que muestra la realidad, tal cual es, de un Jaén que existe y que no hay que esconder, sino potenciarlo turisticamente demostrando, sin avergonzarse, que además de ser olivarera, renacentista e íbera, el toro es una seña de identidad que forma parte de nuestra cultura.

 Hace cuatro años hubo un intento que quedó en sólo eso. Ahora creo que sí ha apostado la Diputación por el toro de forma contundente.



Publicado hoy en el Diario Viva Jaén