viernes, 26 de febrero de 2016

Un cierto despertar



Fui uno más de los jiennenses que para la noche del 16 de enero se quedaron sin dorsal . Asumí mi circunstancia y lejos de amargarme por no correr la San Antón preferí disfrutar plenamente de todo cuanto alrededor se originó durante esos cuatro días. Que no fue poco. Y disfruté de la eclosión de una cita de nuestro calendario que debe ir a más.

 Celebro que haya voces que reclamen, por lo menos, replantear la Noche de San Antón y concentrarla en torno a un sábado para que de esa forma nuestra ciudad gane en positivismo. Colectivos y voluntades que se unen en una misma dirección y demuestran actitud.

 Similar, prácticamente, a lo vivido el pasado sábado por la mañana. Tras la espantosa imagen de un ataúd ascendiendo en dirección a la Plaza de Santa María, la alegre y enérgica comitiva de quienes aquí sienten la necesidad de expresarse a través de su arte, mostrar su talento y compartirlo, pero se topan con la frustración de los límites y limitaciones con que cuenta Jaén a nivel cultural.

 De todo ello extraigo la conclusión, o quizás presentimiento, de producirse un cierto despertar jiennense. Dejar atrás ese lastre que siempre tuvo la sociedad de Jaén que se traduce en hacer como Don Tancredo, y ante los problemas o decisiones que a todos afectan no movernos de nuestro sitio y dejar pasar de lado, sin ni siquiera esquivar, golpes durísimos que todavía hoy nos duelen ya sea en forma de un tranvía que no circula o un parque acuático saqueado que no llegó a abrir sus puertas.

 Dicen que las comparaciones son odiosas, y yo en estos últimos días no he parado de acordarme de Burgos y su espíritu de Gamonal: cuando un barrio entero se echó a la calle para luchar por sus intereses. Eso aquí, en una ciudad cuyos habitantes nunca fuimos combativos, es impensable.

 Pero francamente, tanto la puesta en marcha de una Plataforma a favor de un cambio en la Noche de San  Antón, como el Movimiento Abierto por la Cultura son sólo dos muestras de un tiempo que quizás se abre nuevo para Jaén. Donde los jiennenses toman conciencia de lo que quieren, lo pretenden pelear con ingenio, talento y diálogo.Y a lo mejor con el paso de unos años nos encontramos con una ciudadanía despierta y un Jaén, sin duda, mejor.



Publicado hoy en el Diario Viva Jaén

viernes, 15 de enero de 2016

Justicia sin papeles



El nuevo año ha traído consigo la implantación del sistema LexNet . Llamado a ser el gran revulsivo del funcionamiento de la Justicia, digitalizando todo tipo de trámites en el intento de agilizar el ritmo de la Justicia y  su eficacia.

 Han dado en bautizarlo como “el reto LexNet” y está llamado a desterrar esa imagen que todos tenemos de los juzgados colapsados por cerros de expedientes amontonados en mesas y estanterías, con un funcionario casi escondido detrás que hace su trabajo inmerso en una montaña de papeles. “Papel cero”, es el objetivo.
 Lejos de conseguir su propósito, el despegue se está produciendo a paso de caracol pues ha quedado demostrado que no todo el entramado jurídico estaba debidamente preparado para tal propósito y prueba de ello es la diferencia evidente que existe entre el funcionamiento de la Justicia entre unas comunidades autónomas y otras según la competencia que se tenga en materia de Justicia.

 Pero no sólo eso, aquí la tecnología juega una labor fundamental y efectivamente, en estos primeros compases del año y por ende, del sistema, ya se conocen casos de profesionales que han visto como han tenido que poner a punto sus ordenadores, se han desesperado intentando aprender a marchas forzadas a hacer uso de esta plataforma, han visto cómo el sistema se quedaba colgado  o peor aún, recibir por respuesta al otro lado del hilo del teléfono del juzgado al que pretendes dirigirte, que dada la imposibilidad  de usar el sistema por su parte, le hagas llegar lo que tú quieras a través del fax. Por no hablar, y es verídico, de quienes ejercen la abogacía en las Islas Canarias y han de someterse al horario peninsular para cumplir los plazos con el disloque que eso les puede suponer.


 Modernizar la Justicia para unos. Complicar las cosas, para otros. Y rizando el rizo, ecología procesal, al hacer desaparecer el papel de los procedimientos, con la seguridad que precisamente te proporciona algo que consta por escrito en un papel. Pero lo cierto, es que mucho de chapuza tiene todo esto cuando se ha probado por Ley el “papel cero” sin tener en cuenta la situación real de los juzgados en este país.



Publicado hoy en el Diario Viva Jaén

martes, 1 de diciembre de 2015

En "Los Monasterios"...monteando

Tras una tostada mayúscula compartida entre cuatro en “Los Pinos” serpenteamos las curvas de las viñas hasta llegar allí donde se encuentra la cancela de “Los Escoriales” primero, y su antigua plaza de tientas después. Aquella donde una tarde de junio ví tentar, mano a mano, a Curro Díaz y Alberto Lamelas unas vacas pavorosas del hierro de Germán Gervás.

 El resto del camino me lo conozco y lo que cada cercado aguarda, me lo sé aunque nunca haya puesto un pie en varios de ellos. Volvía a recorrer esos caminos, pero no para ir a un tentadero. Volvía a montear, y lo hacía en “Los Monasterios”, allí donde tienen su refugio los Veraguas de la provincia de Jaén de la familia Ortega. Una más de esas emblemáticas familias trashumantes que llegaron desde Guadalajara y en nuestra tierra se asentaron.

 Apenas dos semanas atrás conocía a Juan Ortega en una tertulia que mi amigo Javi Mora había organizado en Martos. Y evidentemente a Juan allí me lo encontré nada más llegar a la junta. Él es matador de toros, cosa que seguro muchos de los monteros presentes desconocían. En Pozoblanco, Ponce de padrino, y Manzanares por testigo, le hicieron dar el paso al escalafón superior.
Juan Ortega, matador de toros y ganadero
con un ejemplar de mi libro

No escondo que la curiosidad me invadía por montear en aquella finca, y una cierta sensación de estar haciéndolo en “Navalcardo” por compartir el mismo entorno. Ese privilegiado rincón de nuestra provincia, donde tantas historias se concentran a lo largo de todas las hectáreas del que para mí es el verdadero paraíso interior de Jaén.

Daba la montería “Serreños” y eso también me suponía un aliciente añadido. Grupo nuevo, amigos monteros con renovadas ilusiones ante un proyecto que va dando resultados, y montería a montería va definiendo su identidad.

Tras la solemne Salve de Jaime de Foxá a la Virgen de la Cabeza y un ¡Viva España!, que seguramente sintieron hasta las ovejas que pastaban en “Navalentisco” aguardamos hasta la salida de nuestra armada: “Los Cerrillos”.

El puesto, las cosas como son, exigía precisión a la hora de la entrada de las reses porque el tiradero y sus circunstancias limitaban mucho el posible lance. Y tanto es así que ví entrar algunas ciervas sin casi opción a encararse el rifle dado el sitio por el que entraban y el camino por el que continuaban su rastro hasta perderse de nuestra vista.

 Nos entraron bastantes reses, cierto, pero todo muy pequeño. Varetos y varias ciervas prácticamente gabatas que convertían en un sinsentido apuntarles. Mejor dejar la caza que hoy es pequeña y mañana será grande... 

Muchos tiros en todo nuestro entorno. Desde nuestro puesto incluso veíamos montear otras posturas de otras armadas a lo lejos y cómo las rehalas iban cazando la mancha. Pero todo a lo lejos, con el paisaje de Baños de la Encina dejándose ver al fondo, como poniendo un límite al infinito y haciéndote reconocer el sitio en que te encontrabas aquella mañana. Y a la derecha, coronando un cerro se erigía la blanca plaza de tientas, donde en la soledad de Sierra Morena los Ortega tientan su ganado veragüeno al llegar la primavera. Hasta el momento algo insólito para mí en una montería.
Plaza de tientas de Los Monasterios. Ganadería de los Herederos de Jacinto Ortega

No tiramos en toda la mañana. El tiempo se portó, y al fin y al cabo disfrutamos, que de eso se trata cuando se va de montería.

 Al término tuvimos conocimiento de varios monteros que vivieron momentos de tensión debido a que varios novillos se escaparon, adentrándose en la mancha y llegaron a sus puestos, provocando situaciones complicadas. Desgraciado incidente que sin duda empañó la montería.





lunes, 23 de noviembre de 2015

Entre lo cierto y lo incierto



Justo ahora hace un mes que Venegas cruzó la Puerta Grande del Coso de La Alameda y al día siguiente, por San Lucas, López Simón impactaba con su toreo al presentarse en nuestra ciudad con la empresa de José Luis Peralta al frente.

 Previo a ello, y al margen de la lidia, por las redes sociales corría el bulo de una supuesta subvención por parte del Ayuntamiento cifrada en 360.000 Euros. No me lo invento, todavía se puede encontrar por Twitter el pantallazo del cartel de Feria donde se proclamaba semejante disparate. Y no sólo eso, también recortado el extracto de un documento del Ayuntamiento donde se cita una subvención a Serolo S.L y la Unión de Toreros que corresponde con la anterior cantidad.

  No me corresponde a mí precisamente desmentir una cosa incierta y aclarar lo que es cierto, pero no tengo inconveniente si con ello pongo en su sitio algo que es opuesto a la realidad y que por tanto es mentira. Porque ya sabemos aquello de una mentira mil veces contada se acaba convirtiendo en una verdad.

 A poco que se siga medianamente la prensa local a diario  se puede conocer la situación financiera del Ayuntamiento jiennense, con sus deudas, su quiebra, y su necesidad de sacar adelante muchas cosas a coste 0. Así pues, pensar que hoy día nuestro Ayuntamiento desembolsa esa cantidad en un ciclo taurino de sólo dos festejos…pues eso, que habrá algún iluso que se lo crea. Pero esta mentira además se cae por su propio peso y provoca sonrojo a poco que se conozca mínimamente los vericuetos taurinos de esta ciudad en la última década pues Serolo dejó de organizar Jaén hace cinco años y por entonces el Ayuntamiento de Carmen Peñalver llegó a un acuerdo con la empresa para adquirir 58 abonos y 300 entradas de jubilados y repartirlas. Y eso tampoco me lo invento.


 Por eso, ahora al cabo de un mes y con el cerrojazo de la temporada echado, no estaría mal que esto se supiese y si el anti que megáfono en mano y a voz en grito, junto al pilón de Las Bernardas, proclamaba escandalosamente esto  la tarde del 18 de octubre a quiénes íbamos a entrar a la plaza de toros, que se documente un poco más la próxima vez que el Sr.Lillo le deje achicharrarnos a quienes, supuestamente, vamos libremente a los toros y por lo menos no mienta.


Publicado hoy en el Diario Viva Jaén

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Parece que fue ayer


Me había examinado de Derecho Penal a primerísima hora de la mañana y casi sin solución de continuidad, me dí un tiempo al terminar y al poco ya estaba estudiando el examen de Derecho Civil que tenía al día siguiente.

  Al mediodía, me fui andando hasta el MacDonalds que hay junto al Pryca. Campo a través, como tantas otras veces habíamos hecho. Pero ese día me fui sólo porque a esa hora estaba yo sólo.

 Atravesé todo el campo mientras iba oyendo aquel programa de toros que aquellos días había en la desaparecida Punto Radio Jaén. Esa tarde había toros en Andújar y yo iba oyendo cómo se presentaba la tarde y cómo había transcurrido la anterior.

 La tarde iba haciendo mella en mí. El desgaste, desde la noche anterior, era evidente y aún así me quedaba todavía mucho por delante con aquel atracón de exámenes que me esperaba en apenas cuarenta y ocho horas.

 Serían casi las 19:30 de la tarde y yo andaba ya pensando en subir. Una llamada de mi padre en torno a esa hora…

-         - ¿Qué te queda?
-       -   Me voy ya. Voy a acercarme a la Calle San Clemente a ver a los compañeros, qué tal va el ensayo y el equipo de sonido, les doy ánimos y me bajo para casa.
-       -   No. Vente inmediatamente que la abuela se está muriendo.

Aquellas palabras me reventaron. Pasé de tener la cabeza puesta en la actuación de mi grupo en el festival de música en la calle…a ver que mi abuela se me iba.

Y fue bajarme del coche de un amigo que me subió y justo un vecino directamente me dio el pésame. Sin haber llegado a casa todavía.

Hoy hace diez años que aquello pasó. Y lo recuerdo perfectamente porque aquello me marcó mucho. Parece que fue ayer.

  A mediados de agosto su salud se había resentido estando en Fuengirola. Aquello fue agravándose pero siempre que preguntaba me decían que estaba bien, normal o controlada. Nunca me lo pintaron tan oscuro. Por eso, tampoco la ví tanto en el Hospital cuando la trajeron a Jaén, si acaso dos o tres veces.

 Su pérdida, tan repentina para mí porque yo no lo esperaba, fue un mazazo y me afectó mucho.


 Hace unos días fuimos a llevarle flores allí donde descansa eternamente junto a mi abuelo. Hoy la recuerdo especialmente y no la olvido.


Foto: Inés Marín Weil

miércoles, 2 de septiembre de 2015

En el aire

Faltan unas horas. Podría decir que incluso un rato. Una luz roja encendida y una voz que te dice desde el otro lado del cristal "estamos en el aire".

 Siete años haciendo artesanía en forma de radio. Uniendo sonidos, argumentos y testimonios de aquellos que en los ruedos se juegan la vida. A veces hay recompensa, y otras todo se queda en el intento, habiendo dado la cara. Y eso, lo contamos.

 Hoy volvemos de nuevo a hablar de toros por la radio teniendo nuestra provincia como epicentro. A veces creemos que lo hacemos en vano, como si nadie nos estuviera oyendo en ese mismo instante. Como si nadie supiera de nuestra existencia. Pero nos equivocamos.

 Por aquellos que semana tras semana nos siguen, de cualquiera manera. Por aquellos jiennenses que en cada tarde de toros tienen depositados sus sueños, merece la pena todo esto.

 Esta tarde regresa a las ondas nuestro programa JAÉN TAURINO. ¡Vamos al lío!




martes, 1 de septiembre de 2015

Regreso a Heliópolis



Corrió el rumor como la pólvora y nosotros nos enteramos de chiripa. Con rapidez metimos los apuntes en la mochila, dejamos la biblioteca y Manolito y yo nos fuimos corriendo al Aula Magna.

  Y sí, era totalmente cierto: el Secretariado de Deportes (Safyd) había traído a Joaquín a dar una conferencia a la UJA. Bueno, a ciencia cierta la conferencia corrió a cargo del futbolista jiennense Ismael. Un trotamundos del fútbol que aquel año tuvo el privilegio de jugar en la élite, y todo lo vivido por esos campos de Dios era motivo de sobra para ser contado a los universitarios de Jaén como ejemplo de el esfuerzo en el fútbol desde la base hasta la primera división.

  No todos los días se tiene a una de las estrellas del fútbol español tan cerca en una ciudad como Jaén. Y si encima eres bético y te traen al líder...no puedes pedir más.

 Cuando aquello terminó tuve ocasión, como tantos otros, de acercarme a él y saludarle. No sólo eso, me quité una pulsera con los colores verdiblancos y se la regalé mientras le recordaba que él era paisano de un torero que toreó mucho en nuestra ciudad como fue José Luis Galloso. Se sorprendió, se partió de risa y guardó con gratitud el pequeño regalo que improvisadamente le hice. Porque me salió del alma.

 Apenas unos meses más tarde el Betis ganaba la Copa del Rey en el Vicente Calderón,y él lo celebraba toreando a la verónica. Un partido del que mi amigo Pepe Luis Trujillo tanto me ha hablado...porque lo vivió en riguroso directo. Y justo en ese mismo estadio lo ví jugar, pero con otra camiseta. Con la camiseta blanca del Valencia frente al Atleti. Un partido al que me invitó mi compadre Arturo, y yo, sólo por ver jugar a la perla del Puerto, ya me dí por satisfecho.

  Hace ahora dos semanas coincidimos en la Plaza de Toros de Marbella. Yo en el tendido, él en el callejón. Morante le brindó la faena del segundo de una tarde que acabó siendo tristemente célebre por un estúpido episodio después de torear Talavante. Y que no es momento de aquí recordar.

  Y allí, disfrutando la que es su otra pasión, viendo sin complejos su afición a los toros (ha reconocido incluso que quiere torear festivales cuando se retire), se le veía inmensamente feliz.

  Hoy esa felicidad aumentaba en él. Y se multiplicaba en todos y cada uno de cuantos sienten la vida en verdiblanco. El viejo estadio Benito Villamarín estallaba recibiendo al hijo pródigo en su regreso al barrio de Heliópolis, allí donde espero volver a ver jugar al futbolista que más he admirado.

  Cinco goles en el Bernabéu hace unos días saben a nada si alegrías así te devuelven el optimismo cuando sabes que esto es el comienzo de una nueva etapa de la historia del Betis.