lunes, 23 de noviembre de 2015

Entre lo cierto y lo incierto



Justo ahora hace un mes que Venegas cruzó la Puerta Grande del Coso de La Alameda y al día siguiente, por San Lucas, López Simón impactaba con su toreo al presentarse en nuestra ciudad con la empresa de José Luis Peralta al frente.

 Previo a ello, y al margen de la lidia, por las redes sociales corría el bulo de una supuesta subvención por parte del Ayuntamiento cifrada en 360.000 Euros. No me lo invento, todavía se puede encontrar por Twitter el pantallazo del cartel de Feria donde se proclamaba semejante disparate. Y no sólo eso, también recortado el extracto de un documento del Ayuntamiento donde se cita una subvención a Serolo S.L y la Unión de Toreros que corresponde con la anterior cantidad.

  No me corresponde a mí precisamente desmentir una cosa incierta y aclarar lo que es cierto, pero no tengo inconveniente si con ello pongo en su sitio algo que es opuesto a la realidad y que por tanto es mentira. Porque ya sabemos aquello de una mentira mil veces contada se acaba convirtiendo en una verdad.

 A poco que se siga medianamente la prensa local a diario  se puede conocer la situación financiera del Ayuntamiento jiennense, con sus deudas, su quiebra, y su necesidad de sacar adelante muchas cosas a coste 0. Así pues, pensar que hoy día nuestro Ayuntamiento desembolsa esa cantidad en un ciclo taurino de sólo dos festejos…pues eso, que habrá algún iluso que se lo crea. Pero esta mentira además se cae por su propio peso y provoca sonrojo a poco que se conozca mínimamente los vericuetos taurinos de esta ciudad en la última década pues Serolo dejó de organizar Jaén hace cinco años y por entonces el Ayuntamiento de Carmen Peñalver llegó a un acuerdo con la empresa para adquirir 58 abonos y 300 entradas de jubilados y repartirlas. Y eso tampoco me lo invento.


 Por eso, ahora al cabo de un mes y con el cerrojazo de la temporada echado, no estaría mal que esto se supiese y si el anti que megáfono en mano y a voz en grito, junto al pilón de Las Bernardas, proclamaba escandalosamente esto  la tarde del 18 de octubre a quiénes íbamos a entrar a la plaza de toros, que se documente un poco más la próxima vez que el Sr.Lillo le deje achicharrarnos a quienes, supuestamente, vamos libremente a los toros y por lo menos no mienta.


Publicado hoy en el Diario Viva Jaén

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Parece que fue ayer


Me había examinado de Derecho Penal a primerísima hora de la mañana y casi sin solución de continuidad, me dí un tiempo al terminar y al poco ya estaba estudiando el examen de Derecho Civil que tenía al día siguiente.

  Al mediodía, me fui andando hasta el MacDonalds que hay junto al Pryca. Campo a través, como tantas otras veces habíamos hecho. Pero ese día me fui sólo porque a esa hora estaba yo sólo.

 Atravesé todo el campo mientras iba oyendo aquel programa de toros que aquellos días había en la desaparecida Punto Radio Jaén. Esa tarde había toros en Andújar y yo iba oyendo cómo se presentaba la tarde y cómo había transcurrido la anterior.

 La tarde iba haciendo mella en mí. El desgaste, desde la noche anterior, era evidente y aún así me quedaba todavía mucho por delante con aquel atracón de exámenes que me esperaba en apenas cuarenta y ocho horas.

 Serían casi las 19:30 de la tarde y yo andaba ya pensando en subir. Una llamada de mi padre en torno a esa hora…

-         - ¿Qué te queda?
-       -   Me voy ya. Voy a acercarme a la Calle San Clemente a ver a los compañeros, qué tal va el ensayo y el equipo de sonido, les doy ánimos y me bajo para casa.
-       -   No. Vente inmediatamente que la abuela se está muriendo.

Aquellas palabras me reventaron. Pasé de tener la cabeza puesta en la actuación de mi grupo en el festival de música en la calle…a ver que mi abuela se me iba.

Y fue bajarme del coche de un amigo que me subió y justo un vecino directamente me dio el pésame. Sin haber llegado a casa todavía.

Hoy hace diez años que aquello pasó. Y lo recuerdo perfectamente porque aquello me marcó mucho. Parece que fue ayer.

  A mediados de agosto su salud se había resentido estando en Fuengirola. Aquello fue agravándose pero siempre que preguntaba me decían que estaba bien, normal o controlada. Nunca me lo pintaron tan oscuro. Por eso, tampoco la ví tanto en el Hospital cuando la trajeron a Jaén, si acaso dos o tres veces.

 Su pérdida, tan repentina para mí porque yo no lo esperaba, fue un mazazo y me afectó mucho.


 Hace unos días fuimos a llevarle flores allí donde descansa eternamente junto a mi abuelo. Hoy la recuerdo especialmente y no la olvido.


Foto: Inés Marín Weil

miércoles, 2 de septiembre de 2015

En el aire

Faltan unas horas. Podría decir que incluso un rato. Una luz roja encendida y una voz que te dice desde el otro lado del cristal "estamos en el aire".

 Siete años haciendo artesanía en forma de radio. Uniendo sonidos, argumentos y testimonios de aquellos que en los ruedos se juegan la vida. A veces hay recompensa, y otras todo se queda en el intento, habiendo dado la cara. Y eso, lo contamos.

 Hoy volvemos de nuevo a hablar de toros por la radio teniendo nuestra provincia como epicentro. A veces creemos que lo hacemos en vano, como si nadie nos estuviera oyendo en ese mismo instante. Como si nadie supiera de nuestra existencia. Pero nos equivocamos.

 Por aquellos que semana tras semana nos siguen, de cualquiera manera. Por aquellos jiennenses que en cada tarde de toros tienen depositados sus sueños, merece la pena todo esto.

 Esta tarde regresa a las ondas nuestro programa JAÉN TAURINO. ¡Vamos al lío!




martes, 1 de septiembre de 2015

Regreso a Heliópolis



Corrió el rumor como la pólvora y nosotros nos enteramos de chiripa. Con rapidez metimos los apuntes en la mochila, dejamos la biblioteca y Manolito y yo nos fuimos corriendo al Aula Magna.

  Y sí, era totalmente cierto: el Secretariado de Deportes (Safyd) había traído a Joaquín a dar una conferencia a la UJA. Bueno, a ciencia cierta la conferencia corrió a cargo del futbolista jiennense Ismael. Un trotamundos del fútbol que aquel año tuvo el privilegio de jugar en la élite, y todo lo vivido por esos campos de Dios era motivo de sobra para ser contado a los universitarios de Jaén como ejemplo de el esfuerzo en el fútbol desde la base hasta la primera división.

  No todos los días se tiene a una de las estrellas del fútbol español tan cerca en una ciudad como Jaén. Y si encima eres bético y te traen al líder...no puedes pedir más.

 Cuando aquello terminó tuve ocasión, como tantos otros, de acercarme a él y saludarle. No sólo eso, me quité una pulsera con los colores verdiblancos y se la regalé mientras le recordaba que él era paisano de un torero que toreó mucho en nuestra ciudad como fue José Luis Galloso. Se sorprendió, se partió de risa y guardó con gratitud el pequeño regalo que improvisadamente le hice. Porque me salió del alma.

 Apenas unos meses más tarde el Betis ganaba la Copa del Rey en el Vicente Calderón,y él lo celebraba toreando a la verónica. Un partido del que mi amigo Pepe Luis Trujillo tanto me ha hablado...porque lo vivió en riguroso directo. Y justo en ese mismo estadio lo ví jugar, pero con otra camiseta. Con la camiseta blanca del Valencia frente al Atleti. Un partido al que me invitó mi compadre Arturo, y yo, sólo por ver jugar a la perla del Puerto, ya me dí por satisfecho.

  Hace ahora dos semanas coincidimos en la Plaza de Toros de Marbella. Yo en el tendido, él en el callejón. Morante le brindó la faena del segundo de una tarde que acabó siendo tristemente célebre por un estúpido episodio después de torear Talavante. Y que no es momento de aquí recordar.

  Y allí, disfrutando la que es su otra pasión, viendo sin complejos su afición a los toros (ha reconocido incluso que quiere torear festivales cuando se retire), se le veía inmensamente feliz.

  Hoy esa felicidad aumentaba en él. Y se multiplicaba en todos y cada uno de cuantos sienten la vida en verdiblanco. El viejo estadio Benito Villamarín estallaba recibiendo al hijo pródigo en su regreso al barrio de Heliópolis, allí donde espero volver a ver jugar al futbolista que más he admirado.

  Cinco goles en el Bernabéu hace unos días saben a nada si alegrías así te devuelven el optimismo cuando sabes que esto es el comienzo de una nueva etapa de la historia del Betis.
  

viernes, 28 de agosto de 2015

Hoy es 28


 


El recuerdo perdura y su leyenda se agiganta conforme los años se van sucediendo. Hoy en Linares serán seis noveles los que hagan el paseíllo y se detengan en las rayas del tercio para rendir tributo al héroe caído sesenta y ocho años atrás sobre esa misma arena.

  Que sea un festejo menor el que se anuncie para el día de hoy ha hecho trinar a los aficionados de Linares. Por ser hoy el día del Patrón. Por ser hoy el día de la tragedia de "Islero" y "Manolete".


  Y como cada 28 de agosto, hoy inevitablemente me acuerdo de mi abuelo. Que aquella tarde estuvo allí, lo vivió en directo ejerciendo sus funciones como delegado gubernativo y cada vez que me lo contaba, se le entrecortaba la voz. Por eso, precisamente por eso, cada 28 de agosto al detenerse el paseíllo, yo me acordaba de él.


  Esta tarde no estaré en Linares, por circunstancias. Pero yo me acordaré igualmente. Esta fecha siempre tiene un significado especial y para mí, por partida doble.
¡Gloria a Manolete!



martes, 25 de agosto de 2015

Una muleta en el Gran Eje



De esto que vas corriendo por Jaén. Por García Rebull - bueno, ahora calle Sefarad según moderneces- coges velocidad al paso por la ortopedia del padre de Lorena. Te dejas caer por la cuesta con la precaución de no estamparte contra el kiosko de prensa,y de nuevo retomas velocidad al doblar la esquina de lo que siempre fue Ivarte.

  El mp3 es caprichoso. Suelta música de forma desordenada. En tus oídos suena "Domingo Ortega" después haber escuchado una canción de"Tabletom". Lo dicho: no hay criterio. Lo mismo un pasodoble que rock malagueño legendario.

   Pasas por Cash Converter y miras de reojo. Un vistazo rápido a lo que hay, pero sin pararte. ¿Sin pararte? En esta ocasión te quedas más quieto que Don Tancredo con lo que crees que has visto y no te queda más remedio que asegurarte a tí mismo que sí, que efectivamente, en el escaparate hay una muleta. ¡Y la venden!

    Entonces el pasodoble que recuerda al "Paleto de Borox" y que en ese momento andas escuchando, cobra sentido automáticamente. Te fijas en el precio, y sin más reanudas tu camino porque hoy corres a contrarreloj ya que has quedado con una amiga...a la que no puedes ni debes hacer esperar.

   Sigues corriendo, y lo haces con la curiosidad comiéndote por dentro. No se te pasa por la cabeza comprar una muleta más. No te hace falta porque para lo que tú toreas en el campo, con lo que tienes andas sobrado. Pero te haces preguntas a tí mismo y acabas pareciéndote a esos personajes de los programas de José Mota.

- Va a ser que no. Pero ...¿Y si sí?

¿Y si la muleta es buena? ¿Y si merece la pena? Entonces no te lo piensas y te vas para allá. Por si te llevas una sorpresa y en el forro de la muleta te encuentras que pone "Espartaco", "Litri", Julio Robles....o "Porritas de Almendralejo" a lo mejor.

Te plantas allí, y preguntas. Sacan la muleta del escaparate, donde por cierto está colocada de cualquier forma y eso te daña la vista profundamente. Porque a tí te han enseñado que los trastos se doblan, se colocan y se tratan en condiciones.

Las manos se te ensucian porque su anterior propietario no se afanó lo más mínimo en limpiar la muleta y quitarle la mugre. Compruebas que de tanto pinchar el ayuda, la muleta tiene más agujeros que un queso Gruyere y la dependienta se queda a cuadros cuando le dices que quieres ver de quién es la muleta mirando el interior del forro.

No vale nada. Y puestos a ser sinceros, lo único que merece la pena de la muleta es el estaquillador. Así que te vas por donde has venido porque comienza la primera de abono de las Corridas Generales de Bilbao, y allí dejas la muleta. Para quien la quiera.


jueves, 20 de agosto de 2015

Cagancho. Leyenda del rejoneo



Quiero recordar que fue una televisada en directo por TVE desde la Plaza de Toros Campo Pequenho. Sí, una corrida de rejones televisada desde Portugal a través de la televisión pública española, por extraño que ahora pueda aparecer.

  En aquella nocturna lisboeta compartían cartel Fermín Bohórquez y Hermoso de Mendoza con los hermanos Ribeiro Telles. Una corrida hispano lusa con sus "cortesías" en el paseíllo, sus grupos de forçados y todo lo que tiene de distinto la tauromaquia portuguesa.

 Debo estar hablando probablemente del mes de julio de 1995. A Bohórquez ya lo había visto torear en la plaza en varias ocasiones, pero a mis escasos once años de entonces Pablo Hermoso de Mendoza me resultaba un absoluto desconocido más allá de sus fotos en la revista Aplausos.

  Llegó el turno del navarro y en un momento de su actuación hizo su entrada en el ruedo un caballo negro que llevaba por nombre el de aquel torero gitano que pegó un petardo clamoroso en la Plaza de Toros de Almagro: "Cagancho".  Las imágenes de ese caballo aquella noche, haciendo en la cara del toro movimientos imposibles, me impactaron.

 Tuve la suerte de ver a "Cagancho" varias veces: en Jaén, Andújar y Úbeda. No más. Era un caballo mágico, con unas condiciones y una personalidad que lo hacían sobresalir en los ruedos y levantar al público.

 Hoy conozco la triste noticia de su desaparición, y casualidades de la vida, justo un día antes me hacía - por fín- con la reciente autobiografía de Pablo Hermoso de Mendoza "El corazón de los caballos". Un libro que hoy, un día después de la muerte de "Cagancho", se me presenta entre idóneo y placentero para recordar a un caballo histórico en el rejoneo cuya historia tiene un origen curioso.

  Cierto es que hay yeguas y caballos que perduran en el recuerdo de los aficionados: "Espléndida" de D.Álvaro Domecq, "Cotufa" de Josechu Pérez de Mendoza o "Ferrolho" de Joao Moura, pero tan recordados como lo es y lo será "Cagancho" seguramente no. Un caballo indispensable para conocer el rejoneo actual, ya que revolucionó el arte de torear a caballo.

 Y cómo sería el caballo que en su retirada de los ruedos, en México llegó a aparecer en el estudio de los informativos de la principal televisión mexicana.

Sabemos lo mucho que ha conseguido Pablo Hermoso de Mendoza en el toreo a caballo, llegando a alcanzar la cima. Pero al rejoneador navarro lo recordaremos siempre por sus muletazos a caballo, sus quiebros imposibles y sobre todo sus galopes de costado a lomos de un caballo que él rescató de Portugal, por el que apostó fuertemente y con el que alcanzó la gloria en los ruedos. "Cagancho", un caballo legendario.

Foto: Diario de Navarra